miércoles, 18 de mayo de 2016
Unidad Editorial afronta su tercer día de huelga contra el ERE
Tras las movilizaciones de los dos últimos martes, Unidad Editorial ha subido a 35 días las indemnizaciones del ERE y bajado a 186 el número de despidos, un ínfimo cambio en la propuesta, que sigue suponiendo un atentado salvaje a nuestros derechos.
En estas condiciones, desde CNT en la empresa redoblamos el llamamiento a la unidad y a la huelga. Insistimos igualmente en el argumento de que el ERE es un problema común a todos los trabajadores del grupo editorial y por eso mismo habría que tratarlo conjuntamente y no por redacciones, pues eso lógicamente iba a ser utilizado por la empresa para desunir y romper la movilización, tal y como estamos viendo estos días, cuando en algunas cabeceras (El Mundo y Expansión) aparecen las primeras dudas y se anuncian “aplazamientos” de las movilizaciones.
Cuando surgen voces acerca de la efectividad de la huelga, desde CNT queremos recordar que a los trabajadores nunca se nos ha regalado nada sin presionar y, en ese sentido, apostamos claramente por la lucha.
Finalmente, y en paralelo a las reivindicaciones colectivas, queremos exigir la readmisión de Mónica, la trabajadora de Dmedicina.com que fue despedida tras una baja por aborto, en un impresentable acto que demuestra, una vez más, la catadura moral de los dueños y gestores de UE.
Este 17 de mayo, todos a la huelga,
Con OPA o sin OPA, no al ERE
Nuestros puestos de trabajo y nuestro futuro y el de nuestras familias dependen de
martes, 3 de mayo de 2016
Tras el anuncio del ERE salvaje hecho por la empresa, las plantillas de las diferentes cabeceras han decidido ir a la huelga.
Tal y como informábamos en nuestro último comunicado http://graficasmadrid.cnt.es/unidad-editorial-el-dia-de-la-marmota/, la auditoría contratada por UE ha presentado su plan en el que se incluyen 224 despidos de trabajadores. Esto supondría el cierre de varias Delegaciones y algunas de las publicaciones o áreas del grupo, además de las más que probables nuevas pérdidas de derechos, para los de siempre, claro.
Ante este perspectiva y con este salvaje ERE sobre la mesa, las plantillas decidieron en las diferentes asambleas celebradas el pasado 22 de abril, ir a la huelga los días 3, 10 y 17 de mayo empezando con paros y concentraciones a la puerta además de otras acciones paralelas.
A pesar de querer demostrar nuestra disconformidad en cómo se están llevando a cabo las asambleas cada una por su parte cuando pensamos que un problema común de todas las cabeceras sería conveniente tratarlo conjuntamente, desde CNT hacemos un llamamiento a la unidad y al seguimiento de la huelga.
Nuestros puestos de trabajo y nuestro futuro y el de nuestras familias depende de ello.
NO AL ERE.
TODOS A LA HUELGA
La CNT exige la readmisión de la trabajadora de Unidad Editorial despedida tras un aborto
La CNT exige la readmisión de Mónica Álvarez Domínguez, la trabajadora de DMedicina.com (perteneciente a Unidad Editorial) que fue despedida el pasado 18 de marzo al reincorporarse a su puesto tras una baja por aborto.
La trabajadora comunicó su embarazo a la empresa en diciembre de 2015, tal y como recomienda la Directiva 92/85/CEE del Consejo, relativa a la aplicación de medidas para promover la mejora de la seguridad y de la salud en el trabajo de la trabajadora embarazada.
En enero, en una revisión del embarazo, el equipo médico detectó que el desarrollo del feto se había interrumpido y le advirtió de la necesidad de someterse a una intervención quirúrgica urgente para vaciar el útero. La trabajadora informa a la empresa de su situación clínica e inicia un periodo de baja médica de 7 semanas. Al reincorporarse a su puesto, la empresa le abre un expediente sancionador que concluye con un despido disciplinario.
Hasta la fecha, la trabajadora no había recibido ningún tipo de queja sobre su desempeño profesional. De hecho, hacía solo 6 meses que había superado con éxito el periodo de prueba. La discriminación de las trabajadoras por embarazo o maternidad vulnera la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, así como el derecho constitucional al trabajo. Del mismo modo, la CNT recuerda a Unidad Editorial que el Estatuto de los Trabajadores tipifica como despido nulo la rescisión del contrato por motivos relacionados con el embarazo.
Despedir a una trabajadora solo porque haya demostrado su intención de ser madre es una práctica discriminatoria, ilegal y moralmente censurable. Unidad Editorial está coartando las posibilidades de la trabajadora de ser madre, privándola de su derecho al trabajo y de los ingresos económicos necesarios para la crianza de su hijo.
jueves, 24 de marzo de 2016
Unidad Editorial: el día de la marmota
No ha pasado mucho tiempo desde que hablábamos de los últimos despidos en la empresa o de los nuevos recortes diseñados por parte de la dirección. Tampoco ha pasado mucho tiempo desde el último ERE; ni desde el anterior, ni desde el anterior del anterior… Al igual que en el día de la marmota, nos despertamos un día tras otro con las mismas noticias de siempre: despidos-recortes-ERE.
Ahora, en una vuelta de tuerca más, se encarga una auditoría a cierta empresa externa para justificar los nuevos despidos y recortes con su, por supuesto, baratito informe. Como si no se supiera de antemano quién sobra y por qué. Claro, que siempre es mejor mirar para otro lado y quitar a los tan ‘incómodos’ trabajadores y sus derechos… para contratar tras ello a la nueva mente pensante que nos saque de esta.
Alguien debería darse cuenta de que, tras el enésimo plan de reestructuración, hay casi más mentes pensantes que curritos y que esto cada vez va a peor.
Alguien debería darse cuenta de que, tras el enésimo plan de reestructuración, hay casi más mentes pensantes que curritos y que esto cada vez va a peor.
Como decíamos en nuestro último comunicado -y ahora nos recuerdan los comités de empresa del grupo- los gastos de los directivos aumentaron un 13% en 2014 con respecto a 2013; sueldos, planes de pensiones, coches de empresa… para los de siempre, aquellos a quienes, aunque la empresa se hunda, siempre flotan.
Sin embargo, a nosotros nos bajaron el sueldo, nos recortaron derechos y no ha dejado de haber despidos -incluso de algún que otro director molesto-, siempre con el objetivo de mejorar la penosa situación para, en realidad, empeorarla un poco más.
¿Qué pasará ahora con el acuerdo firmado en 2014 donde se acordaba el cobro de una retribución variable que compensara los daños y pérdidas ocasionados? No se sabe, pero por el momento nos anuncian en su Plan Trienal que quieren recortar en gastos externos 45 millones y en masa salarial 40, de los cuales 15 serán en Unidad Editorial, además de vender áreas de negocio que no sean rentables, ¡y eso antes de las conclusiones de la empresa auditora! Pero, eso sí, para 2018 quieren unos pequeños beneficios de 60 milloncitos de nada. ¿Hablaremos entonces de subidas de sueldo, de mejoras y nuevas contrataciones? Mucho nos tememos que no. Y mucho nos tememos que, al igual que en el día de la marmota, volveremos a vivir el traumas de los despidos y las rebajas salariales si no hacemos nada para evitarlo. Y desde luego no se puede decir que, hasta ahora, la empresa se haya encontrado mucha oposición a sus continuas salvajadas en materia laboral.Sin embargo, a nosotros nos bajaron el sueldo, nos recortaron derechos y no ha dejado de haber despidos -incluso de algún que otro director molesto-, siempre con el objetivo de mejorar la penosa situación para, en realidad, empeorarla un poco más.
Pues bien, una vez más -también como en el día de la marmota- desde CNT seguimos afirmando que lo que ocurra dependerá de la fuerza que seamos capaces de oponer frente a los planes de la empresa, y por eso mismo, seguimos haciendo un llamamiento a la concienciación y a la defensa de nuestros intereses como trabajadores, nuevamente… Como en el día de la marmota. Esperemos que esta vez seamos capaces de romper el círculo.
Sección Sindical de CNT
lunes, 7 de marzo de 2016
8 de marzo: Invisibles nunca más
El 8 de marzo es un día de reivindicación y lucha. Un día en el que visibilizamos y reconocemos a aquellas que, contra viento y marea, se siguen enfrentando al poder como obreras y como mujeres. Un día en el que afirmamos que la realidad de la mujer trabajadora nos dibuja un mapa en el que la invisibilización, la pobreza, la discriminación y la violencia son aspectos definitorios. Un día en el que recordamos que la lucha de la mujer trabajadora ni es ni puede ser una lucha secundaria.Las mujeres de clase obrera se enfrentan diariamente a una doble discriminación: por ser obreras y por ser mujeres. La brecha salarial alcanza niveles vergonzosos y se concreta en cosas como la menor retribución de las mujeres por trabajos equivalentes (como ocurre, por ejemplo, en la diferencia entre limpiador/a y peón); infravaloración de categorías tradicionalmente femeninas (camareras de piso, planchadoras, cuidadoras...) o diferencias salariales entre sectores feminizados y masculinizados.
Esta discriminación también se materializa en aspectos relacionados con el acceso al empleo, la promoción o la formación: establecimiento de criterios de selección falsamente objetivos (por ejemplo, exigir un título de automoción para trabajar en una cadena de montaje); criterios basados en la disponibilidad horaria o, lo que es peor y más habitual, ausencia de criterios de selección, lo que permite a la empresa contratar de forma sexista sin más explicación; eliminación de determinados beneficios para categorías con sobre-representación femenina (como pluses, cobertura de vacantes o transformación de contratos temporales en indefinidos); establecimiento de cursos de formación fuera de la jornada laboral... etc.
A esto hay que sumar que los contratos temporales en activiades de carácter permanente, los falsos contratos parciales con jornadas extenuantes o los trabajos por horas, sin cotización o sin contrato, afectan mayoritariamente a las mujeres. Todo ello debe ser entendido en base a que la inmensa mayoría de los cuidados informales y formales son llevados a cabo por mujeres y esas tareas, fundamentales para el mantenimiento de la sociedad, están profundamente infravaloradas. A esterespecto, la última reforma laboral supuso una vuelta de tuerca más al llevar a cabo una regresión en lo referente a la restricción de la posibilidad de reducción de jornada, la des-responsabilización de las empresas en la implementación de medidas por la igualdad y la eliminación de facto de cualquier atisbo de corresponsabilización entre hombres y mujeres.
La conciciliación se entiende como un derecho, no como una obligación. Es decir, no se puede obligar legalmente a un hombre a compatir las tareas domésiticas y que, por lo tanto, eso afecte a su situación laboral, de la misma manera que no se puede obligar a una mujer. La diferencia es que las mujeres están obligadas como consecuencia de la división de tareas en un sistema patriarcal, que es mucho más implacable que la ley.
Para rematar la faena, la paralización de la ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia, con su consecuente eliminación de la cotización a la Seguridad Social de los cuidados familiares, supone no sólo la confirmación de que las personas dependientes no son consideradas sujetos de derechos sino que, además, esa pérdida de derechos debe ser extendida a las personas cuidadoras: que se verán todavía más aisladas, más empobrecidas y más dependientes de los ingresos de terceros.
Cuando las tareas domésticas se realizan de forma remunerada, la situación (mejorada con la entrada en vigor del Real Decreto 1620/2011) continúa siendo dantesca. Las Empleadas Domésticas son un sector que, simple y llanamente, no tiene reconocidos los Derechos Fundamentales que marca la Constitución Española y que está fuera del Estatuto de los trabajadores: pueden tener el deber de pernoctar en su puesto de trabajo, además de las 40 horas semanales, pueden tener la obligación de encontrarse a disposición 20 horas semanales más (además de las horas extra); no tienen derecho a prestaciones por desempleo; su despido es más barato y cabe el mero desistimiento; no tienen derecho a la jubilación anticipada ni parcial; la posibilidad de inspección se encuentra limitada; la nulidad del despido nunca conlleva la readmisión y la jurisprudencia tasa la indemnización en caso de despido nulo al equivalente a un despido improcedente en el Estatuto de los Trabajadores.
La mujer trabajadora se enfrenta diariamente no sólo a estas situaciones sino también al hecho de que esas injusticias estén normalizadas en una sociedad machista. Esta normalización de la desigualdad es causa de la feminización de la pobreza, limita que las mujeres puedan enfrentarse a la violencia de género y dificulta, de forma directa, la participación de la mujer en las luchas sindicales. La lucha de la mujer trabajadora se ve habitualmente ignorada, menospreciada e incluso ridiculizada.
Para la CNT, es la Clase Obrera auto-organizada la que es capaz de analizar, comprender y revertir esas situaciones en una lucha que, por se obrera y libertaria, es necesariamente antipatriarcal. Por todo ello, en este 8 de marzo, los trabajadores y trabajadoras de la CNT volvemos a afirmar alto y claro que no, que no hay luchas de segunda, hay oprimidas de segunda y que, por ello, continuaremos enfrentándonos a la invisibilización, la pobreza, la discriminación y la violencia.
Viva el ocho de marzo
Viva la lucha de la mujer trabajadora
sábado, 3 de octubre de 2015
Nueva negociación de los convenios de Unidad Editorial: RESTA y sigue
Desde 2009 y hasta 2013 se han llevado a cabo ERE’s y más ERE´s con los consiguientes y ya hartamente comentados, depidos, rebajas y pérdidas de derechos. Alguno tan sangrante como la pérdida de dietas para los tabajadores que tienen que desplazarse a otras localidades o países para realizar su trabajo y de lo que últimamente tanto se está hablando y tantos quebraderos de cabeza está dando.
Con unos 1.000 trabajadores menos en plantilla y con la legislación a su favor, en 2013 la empresa decide empeorar las condiciones de los que quedan de una forma alarmante: plan de bajas y excedencias voluntarias y reducción salarial, donde quien más pierde es quien menos gana -eso sí, sólo para ese año-.
Tras una doble votación en la que los trabajadores primero dijimos NO pero luego a alguien de la empresa se le ocurre que quizás no nos lo hemos pensado bien, y por su parte los comités se encargan en las diferentes asambleas de recordarnos cuáles van a ser las terribles consecuencias de ese NO; por supuesto, se vuelve a votar ...para que esta vez salga el SÍ; es decir, para que salga lo que la empresa quiere.
En 2014 vueven otra vez a sonar tambores de ¿guerra?, nooo, esta vez va ser más fácil. En la primera votación decimos sí a todo lo que la empresa plantea sin ninguna oposición. Tras haber visto lo ocurrido en la anterior negociación no va a hacer falta ni las amenazas para convencernos. Esta vez la reducción para salarios superiores a 27.000 brutos anuales, será hasta un tope máximo de 8,5% -esto serían los salarios más altos- para los salarios medios de las redacciones, la reducción oscilará entre un 3% y un 6,5% aproximadamente. Claro que nos "compensan" por esta bajada, es verdad; así no sólo será para 2015... sino para toda la vida laboral en la empresa. Además desaparecen los cheques de comida que oscilaban entre los 8 y los 11 euros por día, y..., nos ponen un comedor (subvencionado el medio menú) y con el que al parecer todo el mundo está ‘encantado’. No nos podemos quejar.
Al parecer los que sí que no se pueden quejar son los directivos de la empresa. Según medios digitales, los directivos de Unidad Editorial se subieron un 13% el sueldo en 2014. Parece que el agujero de 300 millones con el que se cerró el último año 2014, es responsablidad de los trabajadores y somos nosotros ‘en exclusiva’ los que debemos pagar por ello; mientras, ellos, cada vez cobran más. Unidad Editorial no quiere hablar del tema, claro.
Sus intenciones estaban claras en 2013 y ya entonces proponían desaparición de cheques de comida, supresión de pagas extra... Como hemos visto no han tardado mucho en conseguirlo. También proponían congelación de los automatismos, antigüedad y saltos de grupo, cosa que en algunos convenios, y sin que los trabajadores se hayan enterado, también han conseguido.
De nuevo, para ir haciendo boca, empiezan con despidos “obejtivos”, -algunos de los cuales, claramente nulos, han tenido que ser readmitidos, cambio de turnos sin avisar... El ambiente está ya preparado para la nueva negociación. A partir de ahora, lo que ocurra y los resultados, serán responsabilidad de la capacidad de respuesta de las plantillas: si vamos a seguir perdiendo derechos o vamos a dar la cara para defenderlos. Nosotros seguimos apostando por lo segundo.
sábado, 23 de mayo de 2015
Cuenta conmigo, cuenta con CNT
Es hora de dejar de retroceder, es hora de ganar una vida digna. Es hora de ponernos las cosas fáciles y organizarse para no volver a perder una batalla. Es hora de que cuentes con nosotros y nosotras.
Ver Más: http://cuentacon.cnt.es/
viernes, 15 de mayo de 2015
Ante la emergencia social ¡no hay tiempo que perder!
Es un hecho constatable, que ya podemos palparlo a diario y que se demuestra por los hechos y las cifras, la clase trabajadora vivimos en una situación de auténtica emergencia social: el desempleo es una carga que soportan más de 5.500.000 personas, siendo la mitad los/as que lo hacen desde hace más de dos años. De entre los/as más jóvenes, el 52% no encuentra un empleo y entre los/as mayores de 55 años, suman el 19%. La peor parte la reciben los 2 millones de hogares que actualmente se encuentran con todos sus miembros parados/as, una cifra exactamente igual a la de los/as mayores de 45 años sin trabajo. Las consecuencias no podrían ser otras que el inminente riesgo de pobreza que amenaza al 27% de la población y que se ceba con los más de 2,5 millones de niños/as, que viven en hogares sin apenas recursos. Algo que no dista mucho del 12% de los trabajadores/as que aún en activo se encuentran en ese umbral. Lo que obliga a las familias a elegir entre las necesidades básicas o el desalojo de su vivienda (un drama que ha afectado a una media de 570 hogares al día desde que comenzó la crisis). En cuanto al acceso a estudios superiores, 45.000 estudiantes se han quedado fuera este año por el aumento de tasas y matriculas y 700.000 chavales/as han dejado de ser becados/as en comedor y material escolar en la educación obligatoria. No es diferente para jubilados/as y pensionistas, que se ven afectados/as por la paulatina pérdida de poder adquisitivo gracias a una triquiñuela legal del gobierno en esta materia. Un saldo revelador de la situación es el medio millón de personas que han abandonado el país, alrededor de 200.000 son nacidos/as en España y el resto que regresan a sus respectivos paises. (INE/medios Octubre 2014)
El panorama social derivado de los eufemísticamente llamados planes de ajustes, que los distintos gobiernos han llevado a cabo en algunos países europeos, especialmente los mediterráneos, no es más desolador que el mismo futuro que se nos augura a la clase trabajadora, si siguiéramos permitiendo este frontal ataque a nuestros derechos y por lo tanto, a nuestras condiciones de vida. La política de la austeridad que nos ha sido impuesta, no será tan pasajera ni tan sencilla de revertir como se han ocupado de excusar los dirigentes políticos. A diferencia de los discursos que llegan desde el FMI, el BCE o toda la amalgama de élite hospis financieras, que no necesitan hospide disculpa ni control y entienden que el desproporcional aumento de la desigualdad ha venido para quedarse. Los recortes, el desmantelamiento de recursos y servicios públicos, la pérdida de derechos laborales o la exclusión social generalizada, ya han sido refrendadas por decretos y leyes que lo van a mantener en el tiempo y que además, se encuentran sometidas al chantaje económico global a través de una deuda ilegítima fruto de la especulación y el enriquecimiento de unos/as pocos/as. Es el capitalismo refundado del que oímos hablar en 2008, la vuelta de tuerca que el neoliberalismo necesita para su propia supervivencia en una huída hacia delante que deja en la cuneta a la mayoría de las personas.
Es por esto que decimos que el tiempo corre en nuestra contra, en la de los/as que estamos sufriendo las graves consecuencias de un sistema económico escudado en otro político, que lleva mucho tiempo anteponiendo el beneficio a la gente. Nosotros/as mismos/as, los/as que hemos visto las expectativas frustradas y nos han robado la posibilidad de prosperar, los/as que hemos visto a nuestros hijos/as salir del país con una licenciatura bajo el brazo, como única salida para emprender una carrera profesional o a nuestros/as padres y madres obligados/as a aceptar condiciones regresivas en sus trabajos de siempre, bajo la amenaza de la impotencia que supone verse sin sustento a los 50. Hemos visto ya a algunos/as de nuestros/as vecinos/as sacar a toda prisa las pertenencias de sus hogares bajo una orden de desahucio y hemos visto también, a los/as más pequeños/as con hambre en el colegio. Los/as que nunca lo hicieron pero ahora sufren de depresión, de ansiedad o de estrés, porque en el fondo sabemos que estamos aguantado demasiado y esta situación nos supera. También hemos asistido, a veces impasibles, a como se maltrataban los derechos y las vidas de trabajadores/as venidos de otros países, con los/as que nos han intentado enfrentar en un juego del último contra el penúltimo. Somos los/as que se han quedado sin ayuda a la dependencia para los que más la necesitan de la casa, los/as que nos hemos quedado sin cultura, sin la biblioteca por hacer, sin polideportivo o se ha estropeado una acera, unos bancos del parque que nadie viene ya a arreglar. Porque nos hemos dado cuenta de que nuestros impuestos pasaron a ser un jugoso negocio para corruptores/as y corruptos/as.
Somos nosotros/as de igual modo, los/as mismos/as que en los últimos años nos fabrica rebelamos ante los atropellos cada vez más mortíferos. En ese camino hemos comprobado que éramos una mayoría que hasta entonces nos creíamos en minoría, consiguiendo salir del aislamiento social en el que nos tenían instalados/as y sintiéndonos arropados/as por quienes nos acompañaban y se reconocían en nuestros problemas. La lucha nos ha dado esperanza y nos ha devuelto la ilusión, hemos aprendido que es justa y urgente para nuestra supervivencia y que si persistimos, nos es útil y se pueden recoger frutos que también se pueden palpar: un desahucio que no se ejecuta por la presión vecinal, un ERE que frenan los trabajadores/as que se empeñan en defender su puesto de trabajo, un ambulatorio que se resiste a la gestión privada con un encierro de usuarios/as y profesionales, unos estudiantes dejando en evidencia a la LOMCE o los más mayores sacándole los colores a la banca por una estafa monumental. Son los ejemplos reales de que luchar hoy sirve, de que necesitamos y queremos encontrarnos como pueblo, para provocar y construir un cambio a favor de mejorar nuestra vida y ganar nuestro lugar en casa una sociedad mejor, casa el lugar de los/as que ponemos el mundo a girar.
La CNT es nuestra apuesta y nuestra herramienta, un sindicato de trabajadores/as que mediante las secciones sindicales se organiza en los centros de trabajo. Fuera de la estructura de los comités que se han demostrado contrarios a nuestros intereses más básicos y apostando por los espacios independientes de la empresa, donde los implicados/as hablen y lleguen a acuerdos en una asamblea que garantiza que las decisiones sean colectivas y que recojan el espíritu del anarcosindicalismo. En el sindicato nos organizamos de manera que todos/as tenemos voz y voto en las cuestiones que atañen a su funcionamiento y participamos de las propuestas, que como organización defendemos ante la sociedad. La horizontalidad y la autogestión son nuestras señas de identidad, gracias a mecanismos que limitan el poder y supervisan la tarea de los cargos y de los delegados sindicales; así como la independencia económica que proporciona rechazar las subvenciones estatales. Asociarnos en el sindicato es nuestra defensa y también es nuestra manera de implicarnos en la transformación social a la que aspiramos, construyendo desde y para los/as de abajo sin pasar por una política con finalidad electoral, en la mayoría de ocasiones viciada por las circunstancias propias del poder, en la que perderíamos la capacidad de intervenir de manera plena.
El panorama social derivado de los eufemísticamente llamados planes de ajustes, que los distintos gobiernos han llevado a cabo en algunos países europeos, especialmente los mediterráneos, no es más desolador que el mismo futuro que se nos augura a la clase trabajadora, si siguiéramos permitiendo este frontal ataque a nuestros derechos y por lo tanto, a nuestras condiciones de vida. La política de la austeridad que nos ha sido impuesta, no será tan pasajera ni tan sencilla de revertir como se han ocupado de excusar los dirigentes políticos. A diferencia de los discursos que llegan desde el FMI, el BCE o toda la amalgama de élite hospis financieras, que no necesitan hospide disculpa ni control y entienden que el desproporcional aumento de la desigualdad ha venido para quedarse. Los recortes, el desmantelamiento de recursos y servicios públicos, la pérdida de derechos laborales o la exclusión social generalizada, ya han sido refrendadas por decretos y leyes que lo van a mantener en el tiempo y que además, se encuentran sometidas al chantaje económico global a través de una deuda ilegítima fruto de la especulación y el enriquecimiento de unos/as pocos/as. Es el capitalismo refundado del que oímos hablar en 2008, la vuelta de tuerca que el neoliberalismo necesita para su propia supervivencia en una huída hacia delante que deja en la cuneta a la mayoría de las personas.
Es por esto que decimos que el tiempo corre en nuestra contra, en la de los/as que estamos sufriendo las graves consecuencias de un sistema económico escudado en otro político, que lleva mucho tiempo anteponiendo el beneficio a la gente. Nosotros/as mismos/as, los/as que hemos visto las expectativas frustradas y nos han robado la posibilidad de prosperar, los/as que hemos visto a nuestros hijos/as salir del país con una licenciatura bajo el brazo, como única salida para emprender una carrera profesional o a nuestros/as padres y madres obligados/as a aceptar condiciones regresivas en sus trabajos de siempre, bajo la amenaza de la impotencia que supone verse sin sustento a los 50. Hemos visto ya a algunos/as de nuestros/as vecinos/as sacar a toda prisa las pertenencias de sus hogares bajo una orden de desahucio y hemos visto también, a los/as más pequeños/as con hambre en el colegio. Los/as que nunca lo hicieron pero ahora sufren de depresión, de ansiedad o de estrés, porque en el fondo sabemos que estamos aguantado demasiado y esta situación nos supera. También hemos asistido, a veces impasibles, a como se maltrataban los derechos y las vidas de trabajadores/as venidos de otros países, con los/as que nos han intentado enfrentar en un juego del último contra el penúltimo. Somos los/as que se han quedado sin ayuda a la dependencia para los que más la necesitan de la casa, los/as que nos hemos quedado sin cultura, sin la biblioteca por hacer, sin polideportivo o se ha estropeado una acera, unos bancos del parque que nadie viene ya a arreglar. Porque nos hemos dado cuenta de que nuestros impuestos pasaron a ser un jugoso negocio para corruptores/as y corruptos/as.
Somos nosotros/as de igual modo, los/as mismos/as que en los últimos años nos fabrica rebelamos ante los atropellos cada vez más mortíferos. En ese camino hemos comprobado que éramos una mayoría que hasta entonces nos creíamos en minoría, consiguiendo salir del aislamiento social en el que nos tenían instalados/as y sintiéndonos arropados/as por quienes nos acompañaban y se reconocían en nuestros problemas. La lucha nos ha dado esperanza y nos ha devuelto la ilusión, hemos aprendido que es justa y urgente para nuestra supervivencia y que si persistimos, nos es útil y se pueden recoger frutos que también se pueden palpar: un desahucio que no se ejecuta por la presión vecinal, un ERE que frenan los trabajadores/as que se empeñan en defender su puesto de trabajo, un ambulatorio que se resiste a la gestión privada con un encierro de usuarios/as y profesionales, unos estudiantes dejando en evidencia a la LOMCE o los más mayores sacándole los colores a la banca por una estafa monumental. Son los ejemplos reales de que luchar hoy sirve, de que necesitamos y queremos encontrarnos como pueblo, para provocar y construir un cambio a favor de mejorar nuestra vida y ganar nuestro lugar en casa una sociedad mejor, casa el lugar de los/as que ponemos el mundo a girar.
La CNT es nuestra apuesta y nuestra herramienta, un sindicato de trabajadores/as que mediante las secciones sindicales se organiza en los centros de trabajo. Fuera de la estructura de los comités que se han demostrado contrarios a nuestros intereses más básicos y apostando por los espacios independientes de la empresa, donde los implicados/as hablen y lleguen a acuerdos en una asamblea que garantiza que las decisiones sean colectivas y que recojan el espíritu del anarcosindicalismo. En el sindicato nos organizamos de manera que todos/as tenemos voz y voto en las cuestiones que atañen a su funcionamiento y participamos de las propuestas, que como organización defendemos ante la sociedad. La horizontalidad y la autogestión son nuestras señas de identidad, gracias a mecanismos que limitan el poder y supervisan la tarea de los cargos y de los delegados sindicales; así como la independencia económica que proporciona rechazar las subvenciones estatales. Asociarnos en el sindicato es nuestra defensa y también es nuestra manera de implicarnos en la transformación social a la que aspiramos, construyendo desde y para los/as de abajo sin pasar por una política con finalidad electoral, en la mayoría de ocasiones viciada por las circunstancias propias del poder, en la que perderíamos la capacidad de intervenir de manera plena.
viernes, 13 de marzo de 2015
El 21 de Marzo las Marchas de la Dignidad vuelven a Madrid para exigir Pan, Trabajo, Techo y Dignidad
Las Marchas de la Dignidad vuelven a Madrid caminando hacia la Huelga General con el objetivo de exigir una vida con dignidad. Desde todos los puntos del estado Español columnas de dignidad se movilizarán para defender el programa del movimiento 22M como paso previo a la convocatoria de la movilización general de octubre concretada en una Huelga General laboral, de consumo y social.
A un año de la conmemoración de la gran manifestación del 22M que concentró en Madrid a centenares de miles de personas que reivindicamos una vida digna, la situación no ha cambiado a mejor y se profundizan las consecuencias de los perversos efectos de las llamadas políticas de austeridad impuestas por la Troika contra la mayoría social del estado español.
La terca realidad desmiente de forma descarnada al gobierno del Partido Popular y a los poderes que lo apoyan, la campaña de publicidad para vender la idea de que hemos salido de la crisis en la que está inmerso el gobierno y los poderes económicos y mediáticos adictos a este régimen bipartidista monárquico, se da de bruces con la situación en la que hoy se encuentra la mayoría social. A aquellos que siguen los dictados de instituciones que no se han sometido al sufragio de la ciudadanía:!!!Hay que echarles!!!
En efecto, la tasa de paro (EPA) sigue situada en el 24 % de población con más de cinco millones y medio de personas en situación de desempleo, la cobertura de prestaciones a la personas sin empleo no llega al 58 %. Cerca de tres millones de personas carecen de ingresos, situación que afecta a más de medio millón de hogares. Los empleos que se crean son precarios y con salarios de miseria por lo que hoy se es pobre incluso teniendo empleo. En este sentido la diferencia salarial entre hombres y mujeres es del 24%. El paro juvenil sigue superando el 55 % y cada día son más los jóvenes que, como sus abuelos, tienen que emigrar para poder tener el futuro que este país les niega. Las pensiones pierden poder adquisitivo año tras año y su revalorización es una vergüenza.
En esta situación económica es alarmante el aumento de la pobreza que se sitúa en el 30 % de la población, una de cada cinco personas está en riesgo de pobreza severa y de exclusión social, esta pobreza tiene mayoritariamente rostro infantil y de mujer. El aumento de la precariedad social, fruto de estas políticas de recortes, de la precariedad laboral y salarial, de eliminación de derechos y coberturas sociales, aumenta el número de personas afectadas por los desahucios y por lo que se ha dado en llamar pobreza energética (cortes de los servicios de luz, agua y gas). Este invierno han muerto personas a consecuencia de la precaria situación de los hogares.
La corrupción y las irregularidades fiscales roban a las arcas del estado español un 5% del PIB, y junto a ello, la política fiscal beneficia a los que más tienen, recayendo la carga sobre la clase trabajadora y la mayoría social. Hoy en el estado español aumentan los millonarios y también los pobres, agrandándose la brecha social.
Todo ello tiene sus efectos por la reforma del artículo 135 de la C.E., mediante el cual se hipoteca toda soberanía popular a los dictados de la UE y el BCE priorizando el pago de la deuda a los especuladores al bienestar y los derechos de la mayoría social. Es patente la descomposición del régimen del 78 y de una constitución que no reconoce los derechos de los pueblos y naciones del estado y que ya es papel mojado en sus referencias a derechos y libertades.
Ante ello y como respuesta a la movilización social contra estas criminales políticas, el gobierno aumenta la represión contra el pueblo, la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana y del Código Penal, que tiene por objeto la merma de derechos y libertades para silenciar a un pueblo que sufre y al que están empobreciendo como medio para la dominación y la explotación.
Las marchas de la dignidad vuelven a pedir a la mayoría social y a la clase trabajadora que se movilice, que demuestre en la calle que QUEREMOS VIVIR CON DIGNIDAD, que identifiquemos a los culpables de esta grave e injusta situación social y defendamos el programa de las marchas de la dignidad.
Un programa de mínimos con un gran consenso social y político en tormo al:
No al pago de la deuda, ilegal, ilegitima y odiosa,
La defensa de los servicios públicos para todos y todas,
Trabajo digno con derechos y salario suficiente, reducción de la jornada de trabajo y renta básica,
Por el derecho a decidir de las personas, los pueblos y las naciones del estado en los aspectos que atañen a su vida y futuro,
La defensa de los derechos de la mujer y por un futuro para nuestra juventud.
Contra la precariedad laboral y social, No a las reformas laborales.
Contra la represión y contra la Ley Mordaza.
No a los tratados entre gobiernos y transnacionales contra los derechos sociales. No al TTIP,
Por el derecho a una vivienda digna y no al corte de los servicios esenciales de luz, agua y gas.
No a la OTAN, No a las guerras.
A un año de la conmemoración de la gran manifestación del 22M que concentró en Madrid a centenares de miles de personas que reivindicamos una vida digna, la situación no ha cambiado a mejor y se profundizan las consecuencias de los perversos efectos de las llamadas políticas de austeridad impuestas por la Troika contra la mayoría social del estado español.
La terca realidad desmiente de forma descarnada al gobierno del Partido Popular y a los poderes que lo apoyan, la campaña de publicidad para vender la idea de que hemos salido de la crisis en la que está inmerso el gobierno y los poderes económicos y mediáticos adictos a este régimen bipartidista monárquico, se da de bruces con la situación en la que hoy se encuentra la mayoría social. A aquellos que siguen los dictados de instituciones que no se han sometido al sufragio de la ciudadanía:!!!Hay que echarles!!!
En efecto, la tasa de paro (EPA) sigue situada en el 24 % de población con más de cinco millones y medio de personas en situación de desempleo, la cobertura de prestaciones a la personas sin empleo no llega al 58 %. Cerca de tres millones de personas carecen de ingresos, situación que afecta a más de medio millón de hogares. Los empleos que se crean son precarios y con salarios de miseria por lo que hoy se es pobre incluso teniendo empleo. En este sentido la diferencia salarial entre hombres y mujeres es del 24%. El paro juvenil sigue superando el 55 % y cada día son más los jóvenes que, como sus abuelos, tienen que emigrar para poder tener el futuro que este país les niega. Las pensiones pierden poder adquisitivo año tras año y su revalorización es una vergüenza.
En esta situación económica es alarmante el aumento de la pobreza que se sitúa en el 30 % de la población, una de cada cinco personas está en riesgo de pobreza severa y de exclusión social, esta pobreza tiene mayoritariamente rostro infantil y de mujer. El aumento de la precariedad social, fruto de estas políticas de recortes, de la precariedad laboral y salarial, de eliminación de derechos y coberturas sociales, aumenta el número de personas afectadas por los desahucios y por lo que se ha dado en llamar pobreza energética (cortes de los servicios de luz, agua y gas). Este invierno han muerto personas a consecuencia de la precaria situación de los hogares.
La corrupción y las irregularidades fiscales roban a las arcas del estado español un 5% del PIB, y junto a ello, la política fiscal beneficia a los que más tienen, recayendo la carga sobre la clase trabajadora y la mayoría social. Hoy en el estado español aumentan los millonarios y también los pobres, agrandándose la brecha social.
Todo ello tiene sus efectos por la reforma del artículo 135 de la C.E., mediante el cual se hipoteca toda soberanía popular a los dictados de la UE y el BCE priorizando el pago de la deuda a los especuladores al bienestar y los derechos de la mayoría social. Es patente la descomposición del régimen del 78 y de una constitución que no reconoce los derechos de los pueblos y naciones del estado y que ya es papel mojado en sus referencias a derechos y libertades.
Ante ello y como respuesta a la movilización social contra estas criminales políticas, el gobierno aumenta la represión contra el pueblo, la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana y del Código Penal, que tiene por objeto la merma de derechos y libertades para silenciar a un pueblo que sufre y al que están empobreciendo como medio para la dominación y la explotación.
Las marchas de la dignidad vuelven a pedir a la mayoría social y a la clase trabajadora que se movilice, que demuestre en la calle que QUEREMOS VIVIR CON DIGNIDAD, que identifiquemos a los culpables de esta grave e injusta situación social y defendamos el programa de las marchas de la dignidad.
Un programa de mínimos con un gran consenso social y político en tormo al:
No al pago de la deuda, ilegal, ilegitima y odiosa,
La defensa de los servicios públicos para todos y todas,
Trabajo digno con derechos y salario suficiente, reducción de la jornada de trabajo y renta básica,
Por el derecho a decidir de las personas, los pueblos y las naciones del estado en los aspectos que atañen a su vida y futuro,
La defensa de los derechos de la mujer y por un futuro para nuestra juventud.
Contra la precariedad laboral y social, No a las reformas laborales.
Contra la represión y contra la Ley Mordaza.
No a los tratados entre gobiernos y transnacionales contra los derechos sociales. No al TTIP,
Por el derecho a una vivienda digna y no al corte de los servicios esenciales de luz, agua y gas.
No a la OTAN, No a las guerras.
Caminando hacia la Huelga General
Comunicado de la Coordinadora de Artes Gráficas de CNT: Mediapost y CCOO, de la mano contra los derechos de los trabajadores
· Nos hacemos eco de una situación que lamentablemente se repite cada vez con mayor asiduidad en muchas empresas: CCOO de la mano de Mediapost, reprime la lucha de los trabajadores
En el mes de octubre de 2014 la Coordinadora de Artes Gráficas, Comunicación y Espectáculos de CNT, haciéndose eco de la lucha de la sección sindical de CNT en Mediapost y coincidiendo con el inicio de las negociaciones del convenio de empresa, envió un escrito por diferentes medios a la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO - Artes Gráficas y Fotografía, en el que se exponía la realidad laboral en esta multinacional dedicada al marketing publicitario (despidos, coacciones, represión sindical…) y la nefasta gestión para los intereses de los trabajadores de los delegados de CCOO en esta empresa.
En la misma se les conminaba a celebrar una reunión para tratar diversos asuntos que consideramos importantes para la plantilla de Mediapost y en donde también se les pedía explicaciones por una serie de actuaciones contra los trabajadores por parte de los delegados de CCOO.
Pasado un tiempo considerable y ante la falta de respuesta de CCOO a nuestro escrito, la coordinadora de Artes Gráficas de CNT quiere exponer lo siguiente:
· En primer lugar el hecho de que ni siquiera hayan contestado a otra organización sindical, cuando los derechos de los trabajadores están siendo pisoteados, ya nos da una idea del interés que tiene este sindicato por la defensa de los trabajadores.
· Ante los argumentos de CNT y el silencio por parte de COOO, una de las conclusiones que sacamos es que no les importan nada los trabajadores de Mediapost; solo cuando hay que ir a votar... o puede ser que consideran que reunirse con los trabajadores que han decido luchar con la CNT no tiene la relevancia suficiente para sus apretadas agendas de liberados a cuenta del bolsillo del conjunto de los trabajadores.
· Ante la nefasta gestión de CCOO en Mediapost nos vemos en la obligación de denunciar públicamente la actitud lamentable de los delegados de este sindicato, que han declarado en contra de los intereses de los trabajadores en la mayoría de reclamaciones de CNT (Despidos, sanciones, conflictos colectivos…)
· La CNT denuncia además el oscurantismo con el que se están llevando las negociaciones del convenio de empresa, que tras meses de negociaciones siguen sin contar con los trabajadores, obviando las continuas peticiones por parte de la sección sindical de CNT para que se realicen asambleas en donde los trabajadores puedan decidir sobre las condiciones que le van afectar a futuro.
A CNT no le sorprende estas prácticas, consecuencia de un modelo sindical inoperante, alejado de los problemas de los trabajadores y que se muestra más compresible con la patronal que con los intereses de los trabajadores.
CNT llama a superar de una vez por todas un modelo sindical fracasado, ineficaz, jerárquico y corrupto basado en las elecciones sindicales y en las subvenciones estatales y patronales, cambiándolo por un modelo sindical asambleario, transparente, sin ataduras políticas e institucionales, un sindicalismo transformador, sin liberados ni subvenciones.
Por las Secciones Sindicales y la Asamblea. Tu herramienta de lucha CNT.
Coordinadora confederal de Artes Gráficas, Comunicación y Espectáculos
Confederación Nacional del Trabajo (CNT)
En el mes de octubre de 2014 la Coordinadora de Artes Gráficas, Comunicación y Espectáculos de CNT, haciéndose eco de la lucha de la sección sindical de CNT en Mediapost y coincidiendo con el inicio de las negociaciones del convenio de empresa, envió un escrito por diferentes medios a la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO - Artes Gráficas y Fotografía, en el que se exponía la realidad laboral en esta multinacional dedicada al marketing publicitario (despidos, coacciones, represión sindical…) y la nefasta gestión para los intereses de los trabajadores de los delegados de CCOO en esta empresa.
En la misma se les conminaba a celebrar una reunión para tratar diversos asuntos que consideramos importantes para la plantilla de Mediapost y en donde también se les pedía explicaciones por una serie de actuaciones contra los trabajadores por parte de los delegados de CCOO.
Pasado un tiempo considerable y ante la falta de respuesta de CCOO a nuestro escrito, la coordinadora de Artes Gráficas de CNT quiere exponer lo siguiente:
· En primer lugar el hecho de que ni siquiera hayan contestado a otra organización sindical, cuando los derechos de los trabajadores están siendo pisoteados, ya nos da una idea del interés que tiene este sindicato por la defensa de los trabajadores.
· Ante los argumentos de CNT y el silencio por parte de COOO, una de las conclusiones que sacamos es que no les importan nada los trabajadores de Mediapost; solo cuando hay que ir a votar... o puede ser que consideran que reunirse con los trabajadores que han decido luchar con la CNT no tiene la relevancia suficiente para sus apretadas agendas de liberados a cuenta del bolsillo del conjunto de los trabajadores.
· Ante la nefasta gestión de CCOO en Mediapost nos vemos en la obligación de denunciar públicamente la actitud lamentable de los delegados de este sindicato, que han declarado en contra de los intereses de los trabajadores en la mayoría de reclamaciones de CNT (Despidos, sanciones, conflictos colectivos…)
· La CNT denuncia además el oscurantismo con el que se están llevando las negociaciones del convenio de empresa, que tras meses de negociaciones siguen sin contar con los trabajadores, obviando las continuas peticiones por parte de la sección sindical de CNT para que se realicen asambleas en donde los trabajadores puedan decidir sobre las condiciones que le van afectar a futuro.
A CNT no le sorprende estas prácticas, consecuencia de un modelo sindical inoperante, alejado de los problemas de los trabajadores y que se muestra más compresible con la patronal que con los intereses de los trabajadores.
CNT llama a superar de una vez por todas un modelo sindical fracasado, ineficaz, jerárquico y corrupto basado en las elecciones sindicales y en las subvenciones estatales y patronales, cambiándolo por un modelo sindical asambleario, transparente, sin ataduras políticas e institucionales, un sindicalismo transformador, sin liberados ni subvenciones.
Por las Secciones Sindicales y la Asamblea. Tu herramienta de lucha CNT.
Coordinadora confederal de Artes Gráficas, Comunicación y Espectáculos
Confederación Nacional del Trabajo (CNT)
viernes, 6 de marzo de 2015
8 de marzo: Si no es feminista, no es mi revolución
Un año más, un día más, una fecha más, una más de las miles de efemérides que inundan el calendario. Y sin embargo, este no es un día cualquiera. Es el día en que las mujeres dejamos de ocupar titulares como víctimas de la violencia de genero para pasar a ser las heroínas de la jornada, siempre con la coletilla del “aún queda mucho por hacer”.
Casi con toda seguridad una de las mujeres que este día bañe de violeta sus redes sociales, lleve mas de ocho horas de jornada laboral, haya terminado las tareas de su casa sin desatender a los hijos y quizá con suerte haya tenido tiempo para dedicar unos minutos a su cuidado personal, mas por obligación que por devoción. Preocupada por una imagen que ya no recuerda a quien le importa más, si a ella o a un sistema que se empeña en estigmatizarnos si no nos aderezamos.
O quizá esa mujer aun no ha vuelto del trabajo, se ha prendido un lazo violeta en la chaqueta de ejecutiva y ha vuelto a rehacer el informe que deberá presentar sin falta a primera hora del día siguiente, intentando no sentirse frustrada e incompleta en una sociedad que le ha obligado a elegir entre realización personal y laboral. Una mujer que hace mucho tiempo que entendió que la llamada “conciliación” es un termino sólo aplicable al universo femenino.
Puede ser que esa mujer esté terminando de recoger a sus hijos del cole mientras recuerda los años en que podía trabajar, cuando aun no había renunciado a todo por su maternidad. Se siente culpable cada vez que piensa en liberarse de tanto en cuando de sus hijos y se sumerge en un universo de ansiedad y depresión porque no entiende el origen de su malestar, porque ser madre no es la panacea que le habían ‘vendido’; en definitiva, porque ya no se acuerda de quien es ella en realidad.
Y permanecemos ajenas al hecho de que seguimos cobrando menos por desempeñar el mismo trabajo que los hombres, que seguimos sin tener acceso a los llamados puestos de responsabilidad, en la mayoría de los casos maniatadas por una autoimpuesta tarea de cuidados, que seguimos siendo las que en un alto porcentaje no se reintegran a su puesto laboral tras la maternidad, sin opción a plazas en guarderías publicas, prácticamente suprimidas. Seguimos siendo las culpables de violaciones y vejaciones, abocadas a no salir a la calle sin escolta masculina, a riesgo de provocar. Inundamos facultades y escuelas superiores, desoladas por el incremento de paro femenino,muy superior al masculino.
Las mujeres, principales victimas de la crisis de un sistema en decadencia, hacemos nuestra la palabra SORORIDAD, y reivindicamos la lucha contra el patriarcado y el capital, empeñadas en hacer ver que una revolución que no cuente con nosotras en sus filas esta destinada al fracaso. Por nosotras, por nuestra dignidad como mujeres, como trabajadoras, contra elpatriarcado, haced vuestro el grito: ¡VIVA EL 8 DE MARZO!
Casi con toda seguridad una de las mujeres que este día bañe de violeta sus redes sociales, lleve mas de ocho horas de jornada laboral, haya terminado las tareas de su casa sin desatender a los hijos y quizá con suerte haya tenido tiempo para dedicar unos minutos a su cuidado personal, mas por obligación que por devoción. Preocupada por una imagen que ya no recuerda a quien le importa más, si a ella o a un sistema que se empeña en estigmatizarnos si no nos aderezamos.
O quizá esa mujer aun no ha vuelto del trabajo, se ha prendido un lazo violeta en la chaqueta de ejecutiva y ha vuelto a rehacer el informe que deberá presentar sin falta a primera hora del día siguiente, intentando no sentirse frustrada e incompleta en una sociedad que le ha obligado a elegir entre realización personal y laboral. Una mujer que hace mucho tiempo que entendió que la llamada “conciliación” es un termino sólo aplicable al universo femenino.
Puede ser que esa mujer esté terminando de recoger a sus hijos del cole mientras recuerda los años en que podía trabajar, cuando aun no había renunciado a todo por su maternidad. Se siente culpable cada vez que piensa en liberarse de tanto en cuando de sus hijos y se sumerge en un universo de ansiedad y depresión porque no entiende el origen de su malestar, porque ser madre no es la panacea que le habían ‘vendido’; en definitiva, porque ya no se acuerda de quien es ella en realidad.
Y permanecemos ajenas al hecho de que seguimos cobrando menos por desempeñar el mismo trabajo que los hombres, que seguimos sin tener acceso a los llamados puestos de responsabilidad, en la mayoría de los casos maniatadas por una autoimpuesta tarea de cuidados, que seguimos siendo las que en un alto porcentaje no se reintegran a su puesto laboral tras la maternidad, sin opción a plazas en guarderías publicas, prácticamente suprimidas. Seguimos siendo las culpables de violaciones y vejaciones, abocadas a no salir a la calle sin escolta masculina, a riesgo de provocar. Inundamos facultades y escuelas superiores, desoladas por el incremento de paro femenino,muy superior al masculino.
Las mujeres, principales victimas de la crisis de un sistema en decadencia, hacemos nuestra la palabra SORORIDAD, y reivindicamos la lucha contra el patriarcado y el capital, empeñadas en hacer ver que una revolución que no cuente con nosotras en sus filas esta destinada al fracaso. Por nosotras, por nuestra dignidad como mujeres, como trabajadoras, contra elpatriarcado, haced vuestro el grito: ¡VIVA EL 8 DE MARZO!
domingo, 23 de noviembre de 2014
¿Debe cambiar el actual modelo sindical para recuperar el sindicalismo?
(Artículo publicado en el periódico Diagonal el 22/11/2014)
Miguel Perera I Diplomado en Relaciones Laborales. Asesor Laboral de la Consultoría Primero de Mayo
Últimamente no resulta extraño leer o escuchar en alguna tertulia que el sindicalismo se encuentra en una profunda crisis. Si analizamos la realidad nos topamos con una clara debilidad sindical, aspecto que viene también entroncado con la escasa densidad afiliativa y, quizás el aspecto más importante, una clara desafección de las trabajadoras y trabajadores por las organizaciones sindicales. Quienes habitualmente reflexionamos sobre la crisis del sindicalismo lo hacemos convencidos de su importancia y trascendencia. Pocas o muy pocas veces llegamos a poner en entredicho el modelo y la orientación del sindicalismo. La pregunta entonces se traduce en ¿es necesario este sindicalismo?
No cabe duda que el actual modelo sindical es incapaz de contrarrestar el golpeo constante del neoliberalismo, y de la misma forma evitar la gradual y constante desafección de la clase trabajadora con el mismo, que va asociada a la falta legitimidad de los sindicatos como agentes sociales. No cabe duda que incide especialmente en esta percepción los bajos porcentajes de afiliación, la escasa capacidad de movilización y negociación, la excesiva dependencia de recursos estatales externos, etc. Pero quizás lo más importante, a mi modesto entender, es que el debilitamiento sindical no es únicamente un efecto externo, sino que es consecuencia de la propia acción sindical.
Leyendo las aportaciones que se han publicado en los últimos años no he conseguido distinguir que se pusiera especial énfasis en la necesidad de reencontrar la acción sindical, su comportamiento, su finalidad, las tácticas empleadas. Pocos estudios analizan las estructuras sindicales, ¿no es necesario replantearlas? Pero lo más significativo, o lo que más sorprende es que no se analice el modelo sindical. Normalmente se pasa de puntillas por la burocratización sindical; un modelo basado en la lógica de la concertación que ha venido sustituyendo las garantías internas de supervivencia del sindicalismo (justicia, igualdad, conquista de derechos) por las externas, esto es; por los apoyos y reconocimientos institucionales, desatendiendo a la mayoría de las y los trabajadores que bien están en el desempleo, o están en trabajo precario y/o sumergido.
Tal y como afirma Letamendia (2009), la actual preocupación de los sindicatos es la de ser agentes de concertación y no de defensa de intereses de clase. Desde los pactos de la Moncloa se ha ido un modelando un sindicalismo que tiene como objetivo la supervivencia y estabilidad del actual sistema de relaciones laborales. Lo que pretende el sindicalismo institucional es satisfacer la necesidad de orden que los grandes capitales dictan a cambio de valor –reconocimiento– y poder. Esta teoría del sindicalismo institucional desarrollada entre otros por Dunlop, ha sido y es la que domina en el Estado español. El sindicalismo institucional se ha visto reforzado porque sus posibles alternativas han intentado competir en el juego del reconocimiento institucional, o han sido incapaces de desarrollar un modelo aceptable.
No voy a cargar tintas contra CCOO y UGT por el asunto de las tarjetas negras (a este respecto, interesante crítica y rechazo de la corrupción sindical realizada por Rodolfo Benito en el programa de Fort Apache). Pero si es importante analizar otras estrategias sindicales más comunes, menos llamativas pero más dolosas para el sindicalismo. Así os encontramos con la doble escala salarial, la gestión del Patrimonio Sindical Acumulado, la política sindical ante los ERE (amañados o no), los cursos de formación, la financiación interna de los sindicatos, las diferentes reformas laborales concertadas por los sindicatos institucionales más representativos, donde por ejemplo se concertaron las indeseables empresas de trabajo temporal.
Uno de los graves problemas del sindicalismo es el excesivo peso de la representatividad sobre la densidad sindical (afiliación). Tal y como explican Artiles y Köhler, la representatividad es una construcción social que se produce a tenor de las condiciones asociativas, la dinámica de los hechos y las peculiaridades de la estructura económica. Pero además es un concepto iuslaboralista que necesita que las autoridades públicas concedan un plus de poder institucional a aquellas organizaciones que se entiende que están mejor preparadas para intermediar en el mercado laboral.
Por supuesto, esta construcción social se realiza en respuesta a unos intereses concretos, de forma compleja y, en general, está diseñada para evitar el conflicto pero no para superar sus causas. Como afirman Artiles y Köhler, la concentración de la representatividad favorece el control del conflicto y la gobernabilidad.
En general la idea de representatividad está entroncada con la representación unitaria (delegados de personal y comités de empresa) a través de estas "instituciones", y asentados en la proporcionalidad se favorece su concentración, con el consiguiente control del conflicto y de la gobernabilidad de las relaciones laborales a que hacían mención Artiles y Köhler. El resultado habitual es convertir a los sindicatos mayoritarios en fuerzas hegemónicas, pues cuentan con el respaldo de la patronal y su beneplácito.
Autores como Baylos defienden las bondades de la representación unitaria, ya que según ellos, mantiene la unidad de clase al basar la representatividad en el centro de trabajo de una manera inclusiva para todos los sujetos. Sin embargo, las elecciones sindicales segregan conscientemente a las trabajadoras en categorías profesionales: técnicos y administrativas, especialistas y las no cualificadas; las contratadas por la empresa de aquellas con una antigüedad menor de seis meses, las trabajadoras de alguna ETT o de aquellas personas trabajadoras que forman parte de los servicios externalizados (contratas, autónomas, etc.).
Difícilmente se puede mantener hoy en día el argumento de que las elecciones sindicales son un soporte de la unidad de clase, cuando los procesos de externalización son una práctica generalizada y cada vez más profusa. Es decir, en un mismo espacio se producen multitud de situaciones diferentes a las que la representación unitaria no puede responder, porque no le interesa ni legal ni convencionalmente, o bien porque no caen directamente bajo su ámbito de representación (por ejemplo las trabajadoras externalizadas o subcontratadas). La lógica de las representaciones unitarias conduce a que éstas atiendan a los sujetos estables en la estructura, marginando doblemente a quienes ya sufren la precariedad más alta, ya que estas no son potenciales votantes y, legalmente, no pueden representarlas. Los ejemplos más característicos se encuentran en muchas grandes empresas, en las que los eventuales, además de la precariedad, perciben salarios significativamente menores.
La representación unitaria posee actualmente una capacidad menguada para aunar a la clase trabajadora, los efectos de esta son evidentes en la práctica cotidiana. Y esta evidencia no es sólo constatada en nuestra realidad sindical tal y como lo recoge Boltanski y Chiapello cuando se refieren a la representación unitaria evidenciando desde otra óptica, la crisis del actual modelo; “[de] este modo, el proceso de descalificación de los sindicatos se vio de nuevo alimentado porque el protagonismo de las elecciones contribuyó al olvido de los afiliados, hasta el momento en que se advirtió que una pérdida de la implantación demasiado avanzada contribuía a la regresión electoral y que la abstención vaciaba de sentido la organización de elecciones (Labbé, Croizat y Bevort, 1989)”.
Es evidente que la representación unitaria no es un modelo que ayude a los sindicatos a reforzarse, como tampoco puedan ser una herramienta muy útil para la defensa de los intereses de clase. Lo que no cabe duda es su capacidad para la defensa del corporativismo laboral, a tenor de los resultados.
El debate entonces se centra en ¿cómo realimentar los sindicatos? No puede ser de otra forma que cambiando, o reforzando la fórmula de representación sobre la de representatividad.
La representación directa de los sindicatos en las empresas se articulan a través de las secciones sindicales. Al contrario de la representación unitaria no necesitan de la tutela, como tampoco del padrinazgo del empresario a la hora de ser creadas, y responden únicamente a la voluntad de las personas afiliadas al sindicato, incluso a la voluntad del propio sindicato.
Hemos de comprender que las secciones sindicales son parte interna del sindicato, y no […] instituciones contrapuestas, ni siquiera paralelas, sino que aparecen totalmente vinculadas e interrelacionadas al abordar el tema de los representantes sindicales en cuanto que instancias del sindicato en la empresa […]. No puede entenderse que tanto la legislación actual, como la práctica mayoritaria del sindicalismo las secciones sindicales ocupen una posición secundaria. Mucho menos es razonable es que sea beneficioso para el sindicalismo, cuando las secciones sindicales persiguen la acumulación de fuerzas para existir y erigirse como un contrapoder al empresario. Yendo más allá del discurso de representatividad necesaria para la gobernanza de las relaciones laborales.
Desde esta perspectiva organizativa el proceso de deconstrucción de unidad de clase se mantiene con el sistema electivo, al contrario de lo que ocurre con el modelo sindical que se convierte en aglutinador al no respetar la creciente flexibilización o externalización predominante en los comportamiento empresariales. En otras palabras, la complejidad organizativa de la actuación empresarial, las fracturas del sistema de la personalidad jurídica que ello lleva aparejado, y los múltiples elementos de coordinación del empresario, no permiten la representación unitaria ser herramienta operativa.
En la sección sindical tiene cabida cualquier trabajador con independencia de su modelo contractual; fijo-indefinido, falso autónomo, eventual directo o a través de empresa de trabajo temporal,y con independencia del departamento en el que trabaje.
La aglutinación se produce en una doble vertiente, en primer lugar en el centro de trabajo, y en segundo lugar en otro espacio donde que los objetivos económicos y políticos son recogidos en un mismo organismo –el sindicato–, área donde se comparten inquietudes afectivas, solidarias sensaciones con respecto a ciertas ideas, cosas y actos3 rompiendo la organización atomizada de las empresas que pretende segregarles y enfrentarles ante una misma realidad.
Las necesidades de acercamiento de la realidad de la empresa, que manifestaba Baylos a través del conflicto entre los comités de empresa –órganos no sindicales– y el propio sindicato para que este último no perdiera la realidad que impera en la empresa, entendemos que quedan superadas a través de fórmulas participativas, o cotas de democracia interna más altas, en tanto que sean las trabajadoras y los trabajadores quienes conduzcan a las organizaciones sindicales.
La pugna interna que se produce entre el sindicato como macroestructura, y la representación en el centro de trabajo –sección sindical–, de existir, desaparece en tanto que la sección sindical pueda estar presente en los órganos de gestión del propio sindicato, (ejemplo significativo son los acuerdos del X Congreso de la CNT) influyendo tanto en la gestión directa del mismo, como a través de la asamblea de sus miembros en la toma de decisiones que el propio sindicato toma.
En el actual contexto las secciones sindicales son la viva esencia del sindicato en la empresa, en tanto que son una parte organizativa del mismo, su dinámica en la empresa no es electiva sino de base asociativa, necesita de la misma para su existencia y mantenimiento como elemento aglutinador, partiendo de intereses comunes, estabilidad en el empleo, justicia social, etcétera. Si se necesita revitalizar el sindicalismo es necesario cambiar también el modelo de representación, dando mayor cobertura a la representación sindical, y a su vez cambiar los criterios de representatividad.
Miguel Perera I Diplomado en Relaciones Laborales. Asesor Laboral de la Consultoría Primero de Mayo
Últimamente no resulta extraño leer o escuchar en alguna tertulia que el sindicalismo se encuentra en una profunda crisis. Si analizamos la realidad nos topamos con una clara debilidad sindical, aspecto que viene también entroncado con la escasa densidad afiliativa y, quizás el aspecto más importante, una clara desafección de las trabajadoras y trabajadores por las organizaciones sindicales. Quienes habitualmente reflexionamos sobre la crisis del sindicalismo lo hacemos convencidos de su importancia y trascendencia. Pocas o muy pocas veces llegamos a poner en entredicho el modelo y la orientación del sindicalismo. La pregunta entonces se traduce en ¿es necesario este sindicalismo?
No cabe duda que el actual modelo sindical es incapaz de contrarrestar el golpeo constante del neoliberalismo, y de la misma forma evitar la gradual y constante desafección de la clase trabajadora con el mismo, que va asociada a la falta legitimidad de los sindicatos como agentes sociales. No cabe duda que incide especialmente en esta percepción los bajos porcentajes de afiliación, la escasa capacidad de movilización y negociación, la excesiva dependencia de recursos estatales externos, etc. Pero quizás lo más importante, a mi modesto entender, es que el debilitamiento sindical no es únicamente un efecto externo, sino que es consecuencia de la propia acción sindical.
Leyendo las aportaciones que se han publicado en los últimos años no he conseguido distinguir que se pusiera especial énfasis en la necesidad de reencontrar la acción sindical, su comportamiento, su finalidad, las tácticas empleadas. Pocos estudios analizan las estructuras sindicales, ¿no es necesario replantearlas? Pero lo más significativo, o lo que más sorprende es que no se analice el modelo sindical. Normalmente se pasa de puntillas por la burocratización sindical; un modelo basado en la lógica de la concertación que ha venido sustituyendo las garantías internas de supervivencia del sindicalismo (justicia, igualdad, conquista de derechos) por las externas, esto es; por los apoyos y reconocimientos institucionales, desatendiendo a la mayoría de las y los trabajadores que bien están en el desempleo, o están en trabajo precario y/o sumergido.
Tal y como afirma Letamendia (2009), la actual preocupación de los sindicatos es la de ser agentes de concertación y no de defensa de intereses de clase. Desde los pactos de la Moncloa se ha ido un modelando un sindicalismo que tiene como objetivo la supervivencia y estabilidad del actual sistema de relaciones laborales. Lo que pretende el sindicalismo institucional es satisfacer la necesidad de orden que los grandes capitales dictan a cambio de valor –reconocimiento– y poder. Esta teoría del sindicalismo institucional desarrollada entre otros por Dunlop, ha sido y es la que domina en el Estado español. El sindicalismo institucional se ha visto reforzado porque sus posibles alternativas han intentado competir en el juego del reconocimiento institucional, o han sido incapaces de desarrollar un modelo aceptable.
No voy a cargar tintas contra CCOO y UGT por el asunto de las tarjetas negras (a este respecto, interesante crítica y rechazo de la corrupción sindical realizada por Rodolfo Benito en el programa de Fort Apache). Pero si es importante analizar otras estrategias sindicales más comunes, menos llamativas pero más dolosas para el sindicalismo. Así os encontramos con la doble escala salarial, la gestión del Patrimonio Sindical Acumulado, la política sindical ante los ERE (amañados o no), los cursos de formación, la financiación interna de los sindicatos, las diferentes reformas laborales concertadas por los sindicatos institucionales más representativos, donde por ejemplo se concertaron las indeseables empresas de trabajo temporal.
Uno de los graves problemas del sindicalismo es el excesivo peso de la representatividad sobre la densidad sindical (afiliación). Tal y como explican Artiles y Köhler, la representatividad es una construcción social que se produce a tenor de las condiciones asociativas, la dinámica de los hechos y las peculiaridades de la estructura económica. Pero además es un concepto iuslaboralista que necesita que las autoridades públicas concedan un plus de poder institucional a aquellas organizaciones que se entiende que están mejor preparadas para intermediar en el mercado laboral.
Por supuesto, esta construcción social se realiza en respuesta a unos intereses concretos, de forma compleja y, en general, está diseñada para evitar el conflicto pero no para superar sus causas. Como afirman Artiles y Köhler, la concentración de la representatividad favorece el control del conflicto y la gobernabilidad.
En general la idea de representatividad está entroncada con la representación unitaria (delegados de personal y comités de empresa) a través de estas "instituciones", y asentados en la proporcionalidad se favorece su concentración, con el consiguiente control del conflicto y de la gobernabilidad de las relaciones laborales a que hacían mención Artiles y Köhler. El resultado habitual es convertir a los sindicatos mayoritarios en fuerzas hegemónicas, pues cuentan con el respaldo de la patronal y su beneplácito.
Autores como Baylos defienden las bondades de la representación unitaria, ya que según ellos, mantiene la unidad de clase al basar la representatividad en el centro de trabajo de una manera inclusiva para todos los sujetos. Sin embargo, las elecciones sindicales segregan conscientemente a las trabajadoras en categorías profesionales: técnicos y administrativas, especialistas y las no cualificadas; las contratadas por la empresa de aquellas con una antigüedad menor de seis meses, las trabajadoras de alguna ETT o de aquellas personas trabajadoras que forman parte de los servicios externalizados (contratas, autónomas, etc.).
Difícilmente se puede mantener hoy en día el argumento de que las elecciones sindicales son un soporte de la unidad de clase, cuando los procesos de externalización son una práctica generalizada y cada vez más profusa. Es decir, en un mismo espacio se producen multitud de situaciones diferentes a las que la representación unitaria no puede responder, porque no le interesa ni legal ni convencionalmente, o bien porque no caen directamente bajo su ámbito de representación (por ejemplo las trabajadoras externalizadas o subcontratadas). La lógica de las representaciones unitarias conduce a que éstas atiendan a los sujetos estables en la estructura, marginando doblemente a quienes ya sufren la precariedad más alta, ya que estas no son potenciales votantes y, legalmente, no pueden representarlas. Los ejemplos más característicos se encuentran en muchas grandes empresas, en las que los eventuales, además de la precariedad, perciben salarios significativamente menores.
La representación unitaria posee actualmente una capacidad menguada para aunar a la clase trabajadora, los efectos de esta son evidentes en la práctica cotidiana. Y esta evidencia no es sólo constatada en nuestra realidad sindical tal y como lo recoge Boltanski y Chiapello cuando se refieren a la representación unitaria evidenciando desde otra óptica, la crisis del actual modelo; “[de] este modo, el proceso de descalificación de los sindicatos se vio de nuevo alimentado porque el protagonismo de las elecciones contribuyó al olvido de los afiliados, hasta el momento en que se advirtió que una pérdida de la implantación demasiado avanzada contribuía a la regresión electoral y que la abstención vaciaba de sentido la organización de elecciones (Labbé, Croizat y Bevort, 1989)”.
Es evidente que la representación unitaria no es un modelo que ayude a los sindicatos a reforzarse, como tampoco puedan ser una herramienta muy útil para la defensa de los intereses de clase. Lo que no cabe duda es su capacidad para la defensa del corporativismo laboral, a tenor de los resultados.
El debate entonces se centra en ¿cómo realimentar los sindicatos? No puede ser de otra forma que cambiando, o reforzando la fórmula de representación sobre la de representatividad.
La representación directa de los sindicatos en las empresas se articulan a través de las secciones sindicales. Al contrario de la representación unitaria no necesitan de la tutela, como tampoco del padrinazgo del empresario a la hora de ser creadas, y responden únicamente a la voluntad de las personas afiliadas al sindicato, incluso a la voluntad del propio sindicato.
Hemos de comprender que las secciones sindicales son parte interna del sindicato, y no […] instituciones contrapuestas, ni siquiera paralelas, sino que aparecen totalmente vinculadas e interrelacionadas al abordar el tema de los representantes sindicales en cuanto que instancias del sindicato en la empresa […]. No puede entenderse que tanto la legislación actual, como la práctica mayoritaria del sindicalismo las secciones sindicales ocupen una posición secundaria. Mucho menos es razonable es que sea beneficioso para el sindicalismo, cuando las secciones sindicales persiguen la acumulación de fuerzas para existir y erigirse como un contrapoder al empresario. Yendo más allá del discurso de representatividad necesaria para la gobernanza de las relaciones laborales.
Desde esta perspectiva organizativa el proceso de deconstrucción de unidad de clase se mantiene con el sistema electivo, al contrario de lo que ocurre con el modelo sindical que se convierte en aglutinador al no respetar la creciente flexibilización o externalización predominante en los comportamiento empresariales. En otras palabras, la complejidad organizativa de la actuación empresarial, las fracturas del sistema de la personalidad jurídica que ello lleva aparejado, y los múltiples elementos de coordinación del empresario, no permiten la representación unitaria ser herramienta operativa.
En la sección sindical tiene cabida cualquier trabajador con independencia de su modelo contractual; fijo-indefinido, falso autónomo, eventual directo o a través de empresa de trabajo temporal,y con independencia del departamento en el que trabaje.
La aglutinación se produce en una doble vertiente, en primer lugar en el centro de trabajo, y en segundo lugar en otro espacio donde que los objetivos económicos y políticos son recogidos en un mismo organismo –el sindicato–, área donde se comparten inquietudes afectivas, solidarias sensaciones con respecto a ciertas ideas, cosas y actos3 rompiendo la organización atomizada de las empresas que pretende segregarles y enfrentarles ante una misma realidad.
Las necesidades de acercamiento de la realidad de la empresa, que manifestaba Baylos a través del conflicto entre los comités de empresa –órganos no sindicales– y el propio sindicato para que este último no perdiera la realidad que impera en la empresa, entendemos que quedan superadas a través de fórmulas participativas, o cotas de democracia interna más altas, en tanto que sean las trabajadoras y los trabajadores quienes conduzcan a las organizaciones sindicales.
La pugna interna que se produce entre el sindicato como macroestructura, y la representación en el centro de trabajo –sección sindical–, de existir, desaparece en tanto que la sección sindical pueda estar presente en los órganos de gestión del propio sindicato, (ejemplo significativo son los acuerdos del X Congreso de la CNT) influyendo tanto en la gestión directa del mismo, como a través de la asamblea de sus miembros en la toma de decisiones que el propio sindicato toma.
En el actual contexto las secciones sindicales son la viva esencia del sindicato en la empresa, en tanto que son una parte organizativa del mismo, su dinámica en la empresa no es electiva sino de base asociativa, necesita de la misma para su existencia y mantenimiento como elemento aglutinador, partiendo de intereses comunes, estabilidad en el empleo, justicia social, etcétera. Si se necesita revitalizar el sindicalismo es necesario cambiar también el modelo de representación, dando mayor cobertura a la representación sindical, y a su vez cambiar los criterios de representatividad.
miércoles, 8 de octubre de 2014
Lo que esconde la hipocresía
Tal y como se puede ver un poco más abajo, a mediados de agosto colgábamos en este blog un vídeo del programa "Fort Apache" donde se debatía acerca de la situación actual del sindicalismo. Pues bien, cuando el representante de CNT criticó la corrupción estructural que han generado los sindicatos oficiales, Rodolfo Benito, de CCOO, "negaba la mayor" aparentemente escandalizado... Dos meses después, al susodicho no le queda otro remedio que dimitir por haber sido pillado enfangado en el escándalo de las tarjetas de Bankia.
¿Todavía puede creerse alguien que estos supuestos sindicalistas defienden algún derecho que no sea el de sus bolsillos?
¿Todavía puede creerse alguien que estos supuestos sindicalistas defienden algún derecho que no sea el de sus bolsillos?
martes, 7 de octubre de 2014
Nace "Stop falsos autónomos" el blog contra el fraude de moda
STOP Falsos Autónomos, campaña emprendida desde el sindicato CNT Artes Gráficas, Comunicación y Espectáculos de Madrid, nace de la necesidad de encontrar alternativas a una práctica cada vez más común dentro del mundo laboral: la figura del falso autónomo. Por ello, nuestro blog es una voz de denuncia pero también una alternativa eficaz contra esta práctica ilegal. Combatir esta situación no sólo es posible, también imprescindible.
Por supuesto, os animamos a colaborar con nosotros denunciando aquellas situaciones que consideréis abusivas; crear red es fundamental. Por último, recordamos que no hay batalla vencida sin organización previa. Si sumamos más, les haremos caer.
Más información aquí: http://falsosautonomos.wordpress.com
sábado, 27 de septiembre de 2014
viernes, 15 de agosto de 2014
lunes, 28 de julio de 2014
Comunicado de apoyo a la delegada y a la sección sindical de CNT en MARCA
Comunicado aquí
Desde el sindicato de Artes Gráficas, Comunicación y Espectáculos de la CNT, y ante el ataque por parte de la "Comisión negociadora del convenio colectivo" a nuestra delegada en MARCA, queremos manifestar todo nuestro apoyo y solidaridad con la compañera y por extensión con toda la sección sindical de CNT en la empresa.
Al respecto, queremos recordar que, desde su constitución en 1996, la sección sindial de CNT se ha caracterizado por un comportamiento intachable y decidido en la defensa de los derechos de la plantilla (lo que incluso costó el despido a su primer delegado), algo que no se puede decir de algunos "representantes de los trabajadores" que, en sus comités y con una actitud sumisa y abúlica con la empresa son, en última instancia, los responsables de la desmovilización, pérdida de derechos y rebaja de salarios que sufre actualmente la plantilla.
Desde el sindicato compartimos sin duda lo afirmado por la sección sindical en MARCA: 1. La negociación ha sido oscurantista, 2. La plantilla se ha enterado de los términos del preacuerdo por la prensa, 3. Ha habido amenazas veladas antes de la votación del preacuerdo, 4. No ha habido tiempo suficiente para sopesar las opciones presentadas, 5. La información que se ha ofrecido posteriormente, lo ha sido a base de retazos confusos y hasta contradictorios... Y si la comisión negociadora tuviera una mínima capacidad de autocrítica reconocería que todos los anteriores son datos objetivos y constatables.
Por tanto, cualquiera que haya seguido las negociaciones y los comunicados e "informaciones" de comités y empresa con un mínimo interés, sabrá valorar si lo que se ha denunciado desde nuestra sección sindical son "mentiras, falsedades y tergiversaciones" como arteramente afirma la comisión negociadora del convenio.
No vamos ahora a incidir en las continuadas interferencias a la actividad sindical de CNT que han protagonizado ciertos " sindicalistas" de Unidad Editorial (algo que hubiéramos esperado de la dirección de la empresa pero no de "representantes de los trabajadores"), pero tampoco vamos a aceptar lecciones de siglas que mantienen liberados viviendo del cuento de las negociaciones, que se lucran con EREs y despidos y que viven de las subvenciones públicas.
Y en todo caso les pediríamos al menos que esa misma vehemencia y visceralidad que han utilizado en su escrito contra la compañera y contra CNT, fueran alguna vez también dirigidas contra los planes de la empresa.
Como no tenemos ninguna esperanza en ello, sólo nos resta afirmar que desde el sindicato de Artes Gráficas, Comunicación y Espectáculos de la CNT, al igual que su sección sindical en la empresa, seguimos confiando en la concienciación y en la defensa decidida de nuestros intereses como trabajadores y con ese fin ponemos todo nuestro asesoramiento legal y sindical a disposición de quien lo necesite.
--
Sindicato de Artes Gráficas, Comunicación y Espectáculos de Madrid - CNT
http://www.cnt.es/graficas
graficas_madrid@cnt.es
Tfno.: 628 367 594
Plaza de Tirso de Molina, 5, 6º derecha.
Desde el sindicato de Artes Gráficas, Comunicación y Espectáculos de la CNT, y ante el ataque por parte de la "Comisión negociadora del convenio colectivo" a nuestra delegada en MARCA, queremos manifestar todo nuestro apoyo y solidaridad con la compañera y por extensión con toda la sección sindical de CNT en la empresa.
Al respecto, queremos recordar que, desde su constitución en 1996, la sección sindial de CNT se ha caracterizado por un comportamiento intachable y decidido en la defensa de los derechos de la plantilla (lo que incluso costó el despido a su primer delegado), algo que no se puede decir de algunos "representantes de los trabajadores" que, en sus comités y con una actitud sumisa y abúlica con la empresa son, en última instancia, los responsables de la desmovilización, pérdida de derechos y rebaja de salarios que sufre actualmente la plantilla.
Desde el sindicato compartimos sin duda lo afirmado por la sección sindical en MARCA: 1. La negociación ha sido oscurantista, 2. La plantilla se ha enterado de los términos del preacuerdo por la prensa, 3. Ha habido amenazas veladas antes de la votación del preacuerdo, 4. No ha habido tiempo suficiente para sopesar las opciones presentadas, 5. La información que se ha ofrecido posteriormente, lo ha sido a base de retazos confusos y hasta contradictorios... Y si la comisión negociadora tuviera una mínima capacidad de autocrítica reconocería que todos los anteriores son datos objetivos y constatables.
Por tanto, cualquiera que haya seguido las negociaciones y los comunicados e "informaciones" de comités y empresa con un mínimo interés, sabrá valorar si lo que se ha denunciado desde nuestra sección sindical son "mentiras, falsedades y tergiversaciones" como arteramente afirma la comisión negociadora del convenio.
No vamos ahora a incidir en las continuadas interferencias a la actividad sindical de CNT que han protagonizado ciertos " sindicalistas" de Unidad Editorial (algo que hubiéramos esperado de la dirección de la empresa pero no de "representantes de los trabajadores"), pero tampoco vamos a aceptar lecciones de siglas que mantienen liberados viviendo del cuento de las negociaciones, que se lucran con EREs y despidos y que viven de las subvenciones públicas.
Y en todo caso les pediríamos al menos que esa misma vehemencia y visceralidad que han utilizado en su escrito contra la compañera y contra CNT, fueran alguna vez también dirigidas contra los planes de la empresa.
Como no tenemos ninguna esperanza en ello, sólo nos resta afirmar que desde el sindicato de Artes Gráficas, Comunicación y Espectáculos de la CNT, al igual que su sección sindical en la empresa, seguimos confiando en la concienciación y en la defensa decidida de nuestros intereses como trabajadores y con ese fin ponemos todo nuestro asesoramiento legal y sindical a disposición de quien lo necesite.
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Sindicato de Artes Gráficas, Comunicación y Espectáculos de Madrid - CNT
http://www.cnt.es/graficas
graficas_madrid@cnt.es
Tfno.: 628 367 594
Plaza de Tirso de Molina, 5, 6º derecha.
jueves, 17 de julio de 2014
Ponemos a disposición de la plantilla de Unidad Editorial las actas del acuerdo que han firmado empresa y comités
Desde la sección sindical de CNT queremos comunicar a todos los trabajadores de Unidad Editorial que, tras la petición de información trasladada a la empresa y a los comités de empresa del grupo, por fin hemos conseguido el acta literal del acuerdo recientemente firmado y que supone una considerable merma de nuetros derechos y salarios. Un acta que ahora ponemos a disposición de todo aquel que quiera consultarla haciendo clic aquí o pinchando en la imagen de la izquierda.
Desde nuestra sección sindical, y al contrario que el departamento de Recursos Humanos de UE que “no encuentra amparo legal” para hacer accesible el acuerdo (peculiar concepto del imprescindible derecho a la información que todos los afectados por este “acuerdo” deberíamos tener), seguimos pensando que la mejor manera de defender nuestros derechos es empezar por conocer toda la información de forma directa y clara. Analizarla y estudiarla. Máxime cuando la negociación ha sido oscurantista y hemos tenido que enterarnos de los términos de la misma por la prensa y cuando, tras una votación con amenazas y sin tiempo para sopesar las opciones, seguimos recibiendo retazos de información confusos y hasta contradictorios.
Desde CNT hacemos un llamamiento a la concienciación y a la defensa de nuestros intereses como trabajadores y reiteramos nuestra disposición a aclarar cualquier duda que pueda surgir.
Desde nuestra sección sindical, y al contrario que el departamento de Recursos Humanos de UE que “no encuentra amparo legal” para hacer accesible el acuerdo (peculiar concepto del imprescindible derecho a la información que todos los afectados por este “acuerdo” deberíamos tener), seguimos pensando que la mejor manera de defender nuestros derechos es empezar por conocer toda la información de forma directa y clara. Analizarla y estudiarla. Máxime cuando la negociación ha sido oscurantista y hemos tenido que enterarnos de los términos de la misma por la prensa y cuando, tras una votación con amenazas y sin tiempo para sopesar las opciones, seguimos recibiendo retazos de información confusos y hasta contradictorios.
Desde CNT hacemos un llamamiento a la concienciación y a la defensa de nuestros intereses como trabajadores y reiteramos nuestra disposición a aclarar cualquier duda que pueda surgir.
martes, 15 de julio de 2014
CNT denuncia la "negociación" en Unidad Editorial
Desde la Sección Sindical de CNT en Marca queremos manifestar nuestra más absoluta disconformidad y repulsa ante con todo lo sucedido en Unidad Editorial con respecto al acuerdo que ha resultado en una merma de derechos laborales así como en una importante bajada de la masa salarial de la plantilla.
Denunciamos la supuesta negociación, cuyo resultado ha sido enteramente perjudicial para la plantilla puesto que en ella no se ha obtenido ni una sola ventaja y sí numerosos perjuicios. El proceso de dicha negociación ha sido de todo menos claro y nos ha obligado a ir a una votación en unos tiempos exprés y donde los términos eran totalmente confusos, algo que ha dejado patente la propia dirección con mensajes supuestamente aclaratorios acerca del preacuerdo... ¡¡el mismo día de la votación, una vez comenzada la misma!! Entendemos que lo sucedido supone un hecho de extrema gravedad puesto que lo que se decidía era nada menos que nuestro futuro laboral, y por extensión, el de nuestras familias.
Por si fuera poco, la dinámica caótica y confusa se ha repetido una vez realizada la votación, con mensajes contradictorios en los que nuevamente se nos urge a tomar decisiones optando por alguna de las fórmulas con las que se nos va a rebajar el sueldo y desdiciéndose acto seguido. Además sigue habiendo aspectos oscuros, que nadie ha explicado claramente, como el de la compensación indemnizatoria considerada como “rendimiento irregular”.
Finalmente reprobamos la forma de actuar de ambas partes, empresa y comités de empresa, por una actuación oscurantista que ha llevado a que los términos del preacuerdo fueran conocidos antes por la prensa que por los propios trabajadores.
Desde CNT seguiremos denunciando públicamente este tipo de actuaciones y haciendo un llamamiento a la concienciación y a la defensa de nuestros intereses como trabajadores.
Sección Sindical de CNT
Denunciamos la supuesta negociación, cuyo resultado ha sido enteramente perjudicial para la plantilla puesto que en ella no se ha obtenido ni una sola ventaja y sí numerosos perjuicios. El proceso de dicha negociación ha sido de todo menos claro y nos ha obligado a ir a una votación en unos tiempos exprés y donde los términos eran totalmente confusos, algo que ha dejado patente la propia dirección con mensajes supuestamente aclaratorios acerca del preacuerdo... ¡¡el mismo día de la votación, una vez comenzada la misma!! Entendemos que lo sucedido supone un hecho de extrema gravedad puesto que lo que se decidía era nada menos que nuestro futuro laboral, y por extensión, el de nuestras familias.
Por si fuera poco, la dinámica caótica y confusa se ha repetido una vez realizada la votación, con mensajes contradictorios en los que nuevamente se nos urge a tomar decisiones optando por alguna de las fórmulas con las que se nos va a rebajar el sueldo y desdiciéndose acto seguido. Además sigue habiendo aspectos oscuros, que nadie ha explicado claramente, como el de la compensación indemnizatoria considerada como “rendimiento irregular”.
Finalmente reprobamos la forma de actuar de ambas partes, empresa y comités de empresa, por una actuación oscurantista que ha llevado a que los términos del preacuerdo fueran conocidos antes por la prensa que por los propios trabajadores.
Desde CNT seguiremos denunciando públicamente este tipo de actuaciones y haciendo un llamamiento a la concienciación y a la defensa de nuestros intereses como trabajadores.
Sección Sindical de CNT
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